Si un líder, manager o directivo me planteara: «No tengo claro qué esperan realmente de mí. Mi puesto está definido, pero las expectativas cambian, son ambiguas o incluso contradictorias», no lo reduciría a «tienes que pedir más claridad a tu jefe». Esa puede ser una acción pertinente, pero conceptualmente el problema es bastante más complejo. Antes de decidir qué hacer, hay varias cosas que necesitas comprender.
Si un líder me planteara «Tengo una persona muy buena técnicamente, incluso difícil de reemplazar, pero genera problemas con los demás», evitaría responder inmediatamente «tienes que darle feedback» o «el rendimiento no compensa una mala actitud». Ambas respuestas pueden ser correctas en determinados casos, pero llegan demasiado pronto. Antes de intervenir necesitas comprender qué significa …


